Archive for September, 2010

LUNA

Te vi en el parque emerger entre el vapor de las refinerias, ligera niebla, penumbra de una solitaria caminata de atardeceres de invierno. La fresca nive blanquesina cubre los escanos, los arboles desojados duermen secos, sombrios. Me detengo frente al rio que cruza mi ciudad de este a oeste.

Humo de chimeneas, oficinas desabitadas, horizontes pardos, un mundo desafinado; perdido. A lo lejos gansos y patos, toman ruidosamente un bano en un improvisado estuario. Parecieran ignorar el calendario – o bien estan perdidos, rezagados de su anual viaje migratorio. Siento tu presencia serena e imperturbable.

Te imagino navegando en una canoa de cristales escojidos; te escucho remar, veo tu silueta sola; dices mi nombre. Todo paraciera tan real, tan cierto. El hielo sobre las aguas cruje y abre espacios. Por un instante lo iluminas todo. Mis ojos asombrados reciben tu imagen brumosa. Me siento embrujado. Mi oido atento escucha tus susurros; pareciera que incluso cantas y llevas una sonrisa de curandera.

Ven, me dices, suavemente bajo tu halo – no temas, sube a mi canoa; te cubrire con mi manto de alpaca nueva; velare por tu sueno, esta noche, manana, siempre. No me dudes, dejame mostrarte las sorpresas que ofrece el rio en invierno; su manso caudal nos permitira visitar aldeas adormecidas; conversaremos con misionarios de la esperanza, recojeremos las historias revolucionarias mas romanticas para atesorarlas en baules eternos. Seremos siempre bienvenidos.

En cada aldea descasaremos desnudos saboreando nuestra piel. Recibire tu calor, te dare el mio. Nos daran el pan y el vino. Besare tus parpados arrugados y dire en tu oidos palabras que jamas has escuchado. Mirame, escuchame; mi alma te cuida, te proteje, te espera. Ven, besame, abrazame toda.

Quedo sin palabras. Pensativo. Me pregunto si no estare perdiendo el tino? Al fin y al cabo es el invierno, estacion de melancolias. No. Eres un angel que me deja sin aliento, supendido entre aguas, cielo, tierra y fuego; derretido. Somos apariciones ancladas en el malecon del Norte; pasajeros vacilantes, taciturnos; destenidos. Entre vapores, el perfil de las refinerias, con cielos parcialmente cubiertos, nieve fresca – te vi llegar con la luna llena; sin aviso.

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© Leo Campos Aldunez

Edmonton, AB (Canada)

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PROZAC

Adonde me llevas hoy? Anoche me ofrecistes una vida rancia, un escape de nuestra intimidad y hoy, me quemas en una pira encajonada de hiervas sin fragancias.

Que quieres decierme? Que soy un desastre ambulante? Que he perdido mi brujula, el compas del tiempo; que la luz del alba no es mas que el cielo virginal de confusas ofrendas?

Ah, quieres seducirme una vez mas, llevarme al mundo de los alquemistas; examinar mi piel y comprobar cada desvelo – te doy mi vida, pero no se como llegar alli. Vi la muerte anoche, su lugubre manto todo cubria; me senti pesado, amortajado anciano, cargado de siglos.

Luego de tragarte siento un comfortable estupor, una imensa alegria; veo un jardin de orquideas, hay afuera un mundo de flores precisas, ordenadas, limpias, todas blancas.

Viajas ahora por mi cuerpo, me conectas y equilibras. Entre las ruinas de mis fracasos me permites un respiro, largo; reconosco finalmente tu perfume. Musica; tizana; antiguedades; pequenuelos en rondas; soledades compartidas, la boca traicionera, un mundo aterrorizado, miedoso.

Suspiros y ansias; Anhelos y ternuras; Gritos y bostezos; Balas y metralla. Ojos que mintieron, labios que me negaron, un Dios que jamas responde. Mas flores blancas. Te acompano entonces; dejame vestir el uniforme de la cosecha.

Te pido ilumines el sendero, me des temporal abrigo; solaz descanso, si prefieres. Cuando lleguemos a la cima, confia en que esperare calmadamente tus nuevas alabanzas; las instrucciones de tu nuevo asalto.

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© Leo Campos Aldunez

Edmonton, AB (Canada)